VIDEO | San Miguel: Falleció Alan, el joven que fue atropellado y golpeado en la cabeza por vecinos
Alan, de 17 años, murió en el Hospital Larcade de San Miguel donde estaba internado desde el domingo 5 de mayo. Había sido golpeado en la cabez con un tubo de gas y luego atropellado en varias ocasiones por dos hermanos, vecinos del barrioz que lo atacaron cuando salía de una fiesta.
Durante la mañana de este lunes, Alan Ángel Pereyra, de 17 años, murió tras permanecer quince días en coma, internado en el hospital Larcade de San Miguel. El caso que dio a conocer diarioefecto.com y que tuvo gran repercusión a nivel nacional, generó conmoción en la población por cómo se dieron los hechos.
Entrevistados por diarioefecto.com, familiares y amigos de Alan, el pibe de 17 años que hoy lucha por su vida, comentaron que: «Salimos de una fiesta, nos cruzamos con un vecino con el que siempre hablabamos, Alan le pidió un trago y comenzaron a discutir». Luego, agregaron: «Como Alan iba ganando en la pelea, el hermano de ‘Toti’ -uno de los presuntos agresores-, salió con un caño de gas y empezaron a pegarle».
En la secuencia, uno de los amigos que estuvo con Alan minutos previos al ataque, relató: «Tuvimos que salir a correr, ellos eran más grandes. Ahí fue que el hermano de Toti se subió al auto y empezó a perseguir a Alan». El testigo contó que: «Cuando Alan se cayó al piso, el que iba manejando se subió a la vereda y le pisó la cabeza con el auto. Después hizo marcha atrás para pisarsela de nuevo».
Tras la brutal agresión, los chicos llamaron a la policía y al SAME, quienes se acercaron al lugar y trasladaron a Alan al Hospital Larcade de San Miguel, donde hoy pelea por su vida. El padre, comentó: «Tienen que drenarle líquido del cerebro, lo tiene muy inflamado por los golpes». Al mismo tiempo, informó que: «Pedimos sólo que se haga justicia, no nos quisieron tomar la denuncia en ninguna comisaría ni en la fiscalía. El lunes vamos a ir con los testigos para que puedan investigar». Para darle énfasis a la agresión sufrida por Alan, el padre pidió que se revisen las cámaras de la zona y que vean quién fue el culpable.
En la entrevista, otro amigo y testigo, dijo que: «La policía nos revisó a nosotros, pero no fue a buscarlos a ellos. Los agresores, luego del hecho, pasaron burlándose y uno de ellos dijo ‘lo finé’ (maté)». Agregó que: «El lunes vamos a ir a hacer la denuncia porque queremos que se haga justicia».
Alan trabaja vendiendo condimentos y haciendo «changas» en la construcción, ese día había estado en una fiesta con amigos durante toda la noche.
